viernes, 7 de marzo de 2014

OTROS PUENTES


Matthieu Ricard, definido como "el hombre más feliz del planeta", ha capturado en imágenes, escenas que tienen como fondo el Himalaya. Profundizó y practica el budismo tibetano, donde fue discípulo de Kangyur Rinpoche, maestro de extendida fama en el mundo budista tradicional.
Se dedicó a escribir : El viaje hacia la Iluminación, Los Monjes danzantes del Tibet, y su última obra, En Defensa de la Felicidad.
Ha sido el motor de encuentro entre científicos y estudiantes de busdismo: Tibet, un viaje hacia el interior.
Hijo del filósofo J.F. Revel (de quien hemos tratado en este blog, nacido Ricard), publica El Monje y el Filósofo, donde refleja el interés de la ciencia en el budismo. Destinó asistencia económica proveniente de sus obras a proyectos asiáticos de caridad a los menos favorecidos.
En su última obra, En Defensa de la Felicidad, nos introduce al término SUKKHA, definido como un estado interior que se desarrolla cuando nos acercamos a la verdadera naturaleza de las cosas.
La tarea de buscar la felicidad a través de los fenómenos del mundo, tampoco ha producido felicidad.
Solo una mirada altruista del mundo parece conducirnos a ese estado, consciente y meditativo. 
Cuando trata con el DUKKA, lo opuesto a la felicidad, considera la existencia del sufrimiento (Primera Noble Verdad del budismo), algo inevitable que reconocemos y nos enseña a usarlo como progreso espiritual.
Considera los efectos cerebrales, con la mirada del científico, de la meditación y su entrenamiento mental.
La consideración de su felicidad fue el resultado de un estudio al que se sometió voluntariamente, llevado a cabo por la Universidad de Wisconsin-Madison, que duró tres años.
Trabajó antes de abandonar el mundo de los fenómenos, para vivir como monje budista, en el Instituto Pasteur, de Francia, bajo las órdenes de Francois Jacob, Premio Nobel, en su área, genética molecular. En 1972 obtiene su doctorado y allí se concentra en el estudio y práctica del budismo.
En cuanto a su padre, Jean Francois Revel, fue un filósofo contemporáneo, fallecido en 2006. Este fue primeramente marxista, ideología que abandonó para constituirse en defensor del liberalismo democrático.
En su juventud participó en la lucha contra la invasión nazi llevada a cabo por la Resistencia.  Fue además periodista, y autor de varias obras: El Conocimiento Inútil, Ni Marx ni Jesús, El Monje y el Filósofo (ambos en diálogo padre e hijo), que se convirtió en record de ventas y traducciones. Impartió clases de filosofía en Argelia, y adherente ferviente del Libertarismo. Curiosamente o no, fue hasta el fin, queremos creer, profundamente ateo.
Así como en entradas anteriores, hemos abordado diferentes temas relacionados con el budismo y la meditación, quisiéramos dejar algo sobre el Libertarismo.
Basada en los postulados del filósofo John Locke, para quien el estado de naturaleza de los seres humanos es la libertad y la igualdad entre sí, el libertarismo es una filosofía aplicada a la política y la economía, según la cual existe una vigencia suprema de libertad individual, el derecho que tiene el individuo sobre sí mismo y cuyo límite es el derecho ajeno.
Toda acción humana es el resultado de pactos voluntarios y el no cumplimiento de esto es lo único que justifica el empleo de la fuerza: principio de no agresión. En cuanto a su relación con la economía, sería la economía de libre mercado, la manifestación de esta corriente de pensamiento. Esto, está basado en una ética de responsabilidad individual.
Se pone al servicio militar obligatorio, a la regulación social por parte del estado, entre otros postulados.
Fue utilizado el término Libertarismo como sinónimo de ser Anarquista.




jueves, 6 de marzo de 2014

TRAPITOS DE ANTAÑO


CARRERO DE PIE. SEPIA. HILOSDEPIEDRA.BLOGSPOT.COM

El Rengo: Era un pelafustán digno de todo aprecio. Habíase acogido a la noble profesión de cuidador de carros, desde el día que le quedó un esguince en una pierna a consecuencia de la caída de un caballo. Vestía siempre el mismo traje, es decir, un pantalón de lanilla verde y un saquito que parecía de torero.
Se adornaba el cuello que dejaba libre su elástico negro, con un pañuelo rijo. Grasiento sombrero aludo le sombreaba la frente y en vez de botines calzaba alpargatas de tela violeta adornadas de arabescos rosados.
Con un látigo que nunca abandonaba recorría rengueando de un lado a otro la fila de carros para hacer guardar compostura a los caballos que por desaburrirse se mordisqueaban ferozmente.
El Rengo, además de cuidados, tenía sus cascabeles de ladrón, y siendo "macró" (diccionario: francés/castellano: alcahuete, informante. Lunfardo) de afición no podía dejar de ser jugador de hábito. En substancia, era un pícaro afabilísimo, del cual se podía esperar cualquier favor y también alguna trastada.
El decía haber estudiado para jockey y haberle quedado ese esguince en la pierna porque de envidia los compañeros le espantaron el caballo un día de prueba, pero yo creo que no había pasado de ser bostero en alguna caballeriza.....
Si iba a verle, abandonaba los puestos donde conferenciaba con las barraganas y cogiéndome de un brazo decía a vía de introito:
-Pasá un cigarrillo, que...y encaminándonos a la fila de carros subíamos al que estaba mejor entoldado para sentarnos y conversar largamente.
Decía:
-Sabés, lo amuré al turco Salomón. Se dejó olvidada en el carro una pierna de carnero, lo llamé al Pibe (un protegido) y le dije: Rajando esto a la pieza.
-El otro día se viene una vieja. Era una mudanza, un bagayito de nada....Y yo andaba seco, seco....Un mango , le digo, y agarro el carro del pescador.
-¡Qué trotada, hermano! Cuando volví eran las nueve y cuarto, y el matungo sudado que daba miedo. Agarro y lo seco bien, pero el gayego debe haber junado, porque hoy y ayer se vino una punta de veces a la fila, y todo para ver si estaba el carro. Ahora cuando tenga otro viaje le meto con el de la mondonguera , y observando mi sonrisa, agregó: 
-Hay que vivir, che, date cuenta: la pieza diez mangos, el domingo le juego una redoblona a Su Majestad, Vasquito y la Adorada...y Su Majestad me mandó al brodo (italiano, lunfardo: estafa), mas reparando en dos vagos que estaban rodando con disimulo en torno de un carro al extremo de la fila, puso el grito en el cielo: -¿Che, hijos de una gran puta, qué hacen ahí?, y enarbolando el látigo fue corriendo hacia el carro....
-Estoy arreglado si me roban un cabezal o unas riendas...
-¿No es cierto, che Rubio, que tengo pinta de "chorro"? Si no, contaba en voz baja, entre las largas humadas de su cigarro, historias del arrabal...
"Yo era un pibe. Siempre en la esquina de Andés y Bella Vista, recostado en la vidriera del almacén de un gallego. El gallego era un gil. La mujer dormía con otros y tenía dos hijas en la vida. ¡Siempre estaban allí, tomando el sol y jodiendo a los que pasaban. Pasaba alguno de rancho y no faltaba quien gritara: ¿Quién se comió la pata e`chancho?.
-El del rancho.... gritaban....Me acuerdo. Era la una. Venía un turco. Yo estaba con un matungo en la herrería de un francés que había frente al boliche. Fue en un abrir y cerrar de ojos. El rancho del turco voló al medio de la calle, quiso sacar el revólver, y zás, el Inglés de un castañazo lo volteó. Arévalo cachó la canasta y Cabecita de Ajo el cajón. Cuando vino el cana solo estaba el rancho y el turco, que lloraba con la nariz revirada. El más desalmado fue Arévalo. Era lungo, moreno y tuerto. Tenía unas cuantas mujeres. La última que hizo fue la de un cabo. Estaba ya con la captura recomendada. Lo cacharon una noche con otros de la vida en un cafetín que había antes de llegar a San Eduardo. Lo registraron y no llevaba armas. Un cabo le pone la cadena y se lo lleva. Antes de llegar a Bogotá, en lo oscuro, Arévalo saca una faca que tenía escondida en el pecho bajo la camiseta y envuelta en papel de seda, y se la enterró hasta el mango en el corazón. El otro cayó seco, y Arévalo rajó; fue a esconderse en la casa de una hermana que era planchadora, pero al otro día lo cacharon. Dicen que murió tísico de la paliza que le dieron con la "goma".
El Juguete Rabioso, 1926, Roberto Arlt.


miércoles, 5 de marzo de 2014

ES UN BESO PROLONGAO....

PATIO DE CONVENTILLO. LA BOCA. HILOSDEPIEDRA.

Barrios: Buenos Aires es el Norte y el Sur, y es el Centro, y es Palermo y Belgrano, y es la tentación de campo donde se aroma el Oeste. Es el barrio del Sur, donde sonaron los primeros talerazos de la Mazorca para entregar un recado de muerte, mientras por los fondos los caballos sacudían a ancazos el portón, entre un santiguarse de negros despavoridos. Por sus calles anduvo el terror de mil ochocientos cuarenta y tantos, cuando Ciriaco Cuitiño apuñalaba unitarios y le llevaba la lista de almas, todavía caliente, a don Juan Manuel de Rosas, el Ilustre Restaurador de las Leyes. Buenos Aires es la noche del Sur y es la calle Balcarce, donde las puertas tienen estatura de ahorcado. Es la mañana del Sur en el Parque Lezama y es la siesta del Sur en el Museo Histórico, provisto como una pulpería de la Historia. Es el carro que avanza por la vía con una lentitud de dueño de la calle y es el tranvía que taconea su campana con la amenazadora insistencia del que reclama un derecho. Es el almacén mayorista y la mercería mayorista. Es el sol mofletudo que les dice piropos a las cocineras y es el conventillo que se despioja de chicos en la vereda. Es el carnicero que pasa con su clavel de sangre asegurado en la oreja, y es el carrito del verdulero con sus letreros floridos: "Hasta mañana, señorita"; "Yo soy como el picaflor: canto, pico y me voy"; "No me besés, que me osido". Es el amor de barrio de las muchachas románticas que perfuman la calle de jazmines, y es la Plaza Constitución, cruzada de carreras y soñolienta de vagabundos que esperan sin esperanza. Es la calle Montes de Oca, con sus baldazos de luz en las esquinas y con sus noches calladas que todavía no perdieron la costumbre de ser noches de quintas, con su luna en camisa como la luna del campo y con sus esquinas acechadas de sombras espesas como las sombras del campo. Es el barrio de la Boca y es la calle Almirante Brown, iluminada con una luz que duele, como de labios demasiado pintados, y es la calle Pedro de Mendoza, que se alumbra con fósforos en la oscuridad de la noche para enseñar su escenografía a los turistas. Es el barrio acriollado como  los gorriones, con el acriollamiento alerta de los hijos de italianos. El barrio de los viejos que salen los domingos con su cadena de oro y su medallón de oro colgando de en medio de la cadena; el barrio de los compadritos y de los que se visten como compadritos. Es la esquina tenebrosa y es el tranvía que no llega y la pareja de hombres que se nos acerca con el ala del sombrero echada sobre los ojos. Es la noche callada y es el tiro que rebota como una tiza arrojada contra el pizarrón de la noche. Y es la barca que arrastra su pesadez sobre el Riachuelo que tiene un olor a orilla y a pintura de Quinquela Martín. Es el tango malevo de las quebradas resbalosas y de las piernas acalambradas de ganas de tango; es el bandoneón que desenfunda su quejumbre gangosa para arrugarse luego entre las rodillas con su llanto de niño. Es la pista cruzada de cuerdas de goma para las atropelladas elásticas, y es el abrazo fiero de los hombres y es el afirmarse de las parejas contra el pechazo de la música, hasta que la ola del tango las arrastra en una desbandada de piernas flojas y gambetadoras. Es el violín que estira su desperezo agudo como un largo grito de gallina, y es la mujer que ahonda la severidad de sus ojeras en los ojos del hombre, que se suelta como para echar el freno del tango....
Buenos Aires es el Norte y el Sur, y es el Centro, y es Palermo y Belgrano, y es la tentación de campo donde se aroma el Oeste. Es la tarde de Palermo, con sus calles olorosas de árboles, Palermo de ayer no más; Palermo de los botines de charol de los compadritos, que iban pisando lujo malevo por las veredas de sombra, hasta entrarse en los zaguanes oscuros donde unos ojos esperaban la llegada del novio; Palermo de los zaguanes largos y suspiradores, que en el anochecer se llenaban de palabras furtivas y de reproches de espera. Es el barrio de Palermo, por donde rodaron las nazarenas de plata de los colorados de Rosas, gritonas como roldanas de aljibe; Palermo de los almacenes, donde junto al mostrador había un federal borracho que desafiaba a Urquiza en nombre del Restaurador. Es la tarde de Palermo que se pasea por la vereda, y es la madrugada de Palermo, donde los gallos tiran desde las azoteas su canto con trayectoria de pedrada; el canto de los gallos desvelados que se comieron en la noche todo el maíz de las estrellas.
 Ignacio B. Anzoátegui.Extremos del mundo, 1942 

martes, 4 de marzo de 2014

SAFOURET, EL GUAPO

GUAPOS EN COLOR. HILOSDEPIEDRA.

El Compadre: Hombre de las orillas: perdurable.
Estaba en el principio y será el último.
Estará donde un trágico boliche,
Sin revocar, humilde y colorado,
Ante el vértigo inmóvil de los huecos
Aventura su caña y su baraja;
Estará donde un hombre de voz áspera,
Al compás de seis cuerdas trabajosas, 
Frangolle con desdén una milonga, 
Más trivial y modesta que el silencio, 
Pero que hable de vida, tiempo y muerte; 
Estará donde el último retrato
De Yrigoyen presida austeramente
El vano comité que clausuraron
Con rigor las virtuosas dictaduras,
Negando al pobre el ínfimo derecho
De vender la libreta del sufragio;
Estará donde esté el despedazado
Suburbio, los calientes reñideros
Donde giran los crueles remolinos
De acero y aletazo, grito y sangre.

Mientras haya un clavel en la oreja
Del cuarteador; mientras perdure un tango
Que sea feliz y pendenciero y límpido;
Mientras desde la altura del pescante,
El carrero gobierne taciturno
El lento río de los tres caballos,
Y mientras el coraje o la venganza
Prefieran al revólver tumultuoso
El tácito puñal, estará el hombre.

Oscuro y lateral, vivió sus días.
Se llamó Isidoro, Nicanor, Amalio.
Admitió sin asombro los rigores,
El goce, la traición (ajena o propia).
Intuyó que a la larga son iguales
La precaria costumbre de la dicha
Y la costumbre que se llama infierno.
En los días pretéritos fue el hombre
De Soler, de Dorrego, de Balcarce,
de Rosas y de Alem; fue siempre el hombre
Que se juega por otros hombres, nunca 
Por una causa abstracta; fue el anónimo
Que se desangra en el barrial, vaciado
El vientre a puñaladas, como un perro.
(Murió en el Paraguay; murió en los atrios;
Murió la numerada muerte pública
Del hospital; murió en los pendencieros
Burdeles de Junín; murió en la cárcel; 
Murió al margen del turbio Maldonado;
Murió en los carnavales, de Barracas;
Murió en los carnavales, con careta).

Cesan los versos. La epopeya sigue
En Gerli, en el Rosario, en Ciudadela.
Los prontuarios registran el retrato
De un enlutado de mirada aviesa.
La sangre silenciosa del indígena
Perdura en él. Prefiere la ironía
Al insulto, el rencor a la esperanza.
Las noches de la dársena y del hueco,
Las albas que desolan y denigran,
Lo verán acechar, sexo y cuchillo.

Manuel Pinedo.

lunes, 3 de marzo de 2014

AROMAS DEL PASADO

SHUNUC.COM

Escribe Estanislao Bachrach"...Al pensar una idea, no importa si es muy absurda o tonta, la mente empieza a descomponerla en distintas partes buscando las interesantes para poder construir a  a partir de allí ideas nuevas que se relacionen con su desafío.
Cuando nuestra mente compara un problema con algo inusual se establece una especie de necesidad de que esa comparación tenga sentido. Formamos nuevas relaciones y conexiones que pueden 
llevarnos a tener una idea futurista, distinta, creativa.
Cuando las neuronas son expuestas repetidas veces a un estímulo particular, aprendemos de estas experiencias. Estas últimas (las experiencias) comienzan a alojarse en regiones particulares del cerebro desde donde podemos procesarlas automáticamente sin un esfuerzo cognitivo importante. Por el contrario, las experiencias nuevas agregan nuevas conexiones neuronales.
La imaginación y la creatividad mejoran cuando el cerebro reacciona a nuevas percepciones, en particular si se intenta experimentar el mundo de nuevas formas. Ir a lugares donde nunca antes se ha ido, donde los sentidos huelan, escuchen y vean cosas que nunca antes se ha experimentado. Explorar el arte de un museo, escuchar música compleja, y dejar que la mente interprete sus patrones. Disfrutar de la música estimula muchas secciones del cerebro y presenta oportunidades para crear nuevas conexiones neuronales.
Algunas investigaciones del neurólogo Richard Restak sugieren que escuchar a Mozart unos pocos minutos cada día puede impulsar el conocimiento a través de muchos niveles, desde percepciones simples hasta pensamientos más profundos.
El olfato es el más viejo de nuestros sentidos y, por ello, la conexión con el cerebro es directa, sin intermediarios, como otros sentidos (audición por ej). Esto se debe a que, evolutivamente, el olfato era el encargado de decirnos con rapidez si un alimento potencial olía mal y podía ser nocivo para nuestra salud. Hoy todavía podemos hacerlo bastante bien con olores nauseabundos, ciertos químicos, etc. Algunas investigaciones realizadas en el mundo de los negocios arrojan datos divertidos y veraces. El olor a limón aumenta las ventas en restaurantes de mariscos, y el olor a pasto o tierra cerca de los lácteos eleva las ventas en los supermercados porque nos recuerda de dónde vienen esos productos y produce la sensación que son frescos. Cuando se trata de autos del lujo o negocios de valijas, el olor cuero se asocia con la recompensa y relajación. En algunos negocios de ropa, el olor a mar o a rosas y violetas mejora las ventas. En el ambiente inmobiliario, el aroma a galletitas recién horneadas seduce a la gente que visita casas para comprar. En los negocios de ropa femenina, el olor a vainilla duplica ventas, y en los de ropa masculina, el olor a miel o rosas hace lo mismo.
Al parecer, el pico para guardar en nuestra memoria los olores placenteros va de los cinco a los diez años, cuando podemos experimentar muchos olores por primera vez.
Los recuerdos de nuestra niñez representan tiempos en que éramos libres de responsabilidades y de las típicas ansiedades de los adultos.
Por ello, cuando volvemos a liberarlos a través de los olores, muchas veces los idealizamos, incluso si hemos atravesado momentos difíciles en la niñez". 
Marcel Proust evocaba:"cuando nada más subsiste del pasado, después de que la gente ha muerto, después de que las cosas se han roto y desparramado, el perfume y el sabor de las cosas permanecen en equilibrio mucho tiempo, como alma, resistiendo tenazmente, en pequeñas y casi impalpables gotas de su esencia, el inmenso edificio de la memoria".

domingo, 2 de marzo de 2014

ENERGIA Y MOVIMIENTO

EL DUELO. U. BOCCIONI


LA CIUDAD QU CRECE. U.BOCCIONI

LA LOCA .G.BALLA



VELADA EN LA SCALA.AROLDO BONZAGNI

LA DIRECTORA DE ESCENA. U. BOCIONI



ESTADOS DE ANIMO

"El género futurista se funda en una completa renovación de la sensibilidad humana ocurrida como consecuencia de los grandes descubrimientos científicos. Todas las formas de comunicación y transporte como el telégrafo, el teléfono, el gramófono, el tren, la bicicleta, el automóvil, la motocicleta, el transatlántico, el aeroplano etc. ejercen un decisivo ascendiente sobre la psiquis.
No se trata de un fetichismo de la máquina, sino de la influencia que estos inventos tienen sobre la sensibilidad de todos. Es así, que el futurismo,se consideró un fenómeno global por la unidad de sus descubrimientos y anticipaciones con diversos sectores de vanguardia.
Uno de sus máximos exponentes fue, Umberto Boccioni entre muchos (Severini, Rosso,Balla etc) se enmarca en la primera parte del siglo xx. El Futurismo oculta, según el autor, una ideología nietzscheniana, sin dejar de lado completamente el idealismo de Bergson. Movimiento y energía son, en suma,  para los futuristas valores nuevos. Se realiza el pasaje del hombre nuevo, ese superhombre de Nietzsche al hombre de Bergson, el mecánico de partes intercambiables.
En la literatura futurista se exalta el movimiento agresivo, el insomnio febril, el paso de la carrera, el salto mortal, la bofetada y el puñetazo. Afirmaron los artistas futuristas: la grandeza del mundo se enriqueció con una nueva belleza la de la velocidad. Un automóvil de carrera con su capota adornada con gruesos tubos que se asemejan a serpientes de aliento explosivo....un automóvil rugiente, que parece correr sobre la metralla, es más hermoso que la Victoria de Samotracia...Un bello y horrible monstruo se libera de los grillos, corre por los océanos, por la tierra...La narración de una carrera automovilística es una apología. La máquina rugiente de aliento explosivo es irracional. Como torbellino el aliento se expande, como recuerda a Carducci en su Oda a Satanás, en la que la locomotora es símbolo de Lucifer y del progreso. Pero los vínculos del pensamiento humano no son para Marinetti, como para Carducci, la superstición religiosa, sino el razonamiento; advierten, sí,el colocar esa racionalidad como idolatría....
Ambos, Marinetti y Boccioni, lectores de Nietzsche, "El amarillo intenso y el rojo ardiente, dice Zaratustra, he aquí lo que quiere mi gusto que mezcla la sangre con todos los colores" Ambos creen en la designación nietzscheana del futuro como dimensión del hombre superior y como exaltación de la vida"  Maurizio Calvezi.

Hilosdepiedra: "Ambos en las letras y los otros con la pintura, son representantes de este riquísimo movimiento, donde la explosión del color primario, hace rostros violetas, la descomposición de los volúmenes se hace en aras del movimiento.
Basta observar "La Ciudad que crece" de Boccioni, parece una ráfaga de color donde un caballo desbocado del cual se intuyen las patas arremete contra algo.¿ El automóvil, quizá?. Luego, en el fárrago del movimiento uno puede ver otra cabeza de otro caballo que arremete. El choque parece inevitable. Pero allí quedaron congelados inmóviles, para siempre en un eterno movimiento. Aparte de esta genial contradicción que advertimos, y el oxímoron, nos gustaría poder incluir en este breve espacio, lo que la enorme producción de Boccioni sugiere al que se acerca a su obra.
Asistimos a "El duelo", reverentes, donde las ancianas desmadejadas asisten a la mujer que duela. Manos huesudas, sorprendidas en movimiento.
Vemos las diferentes telas de "Estados de ánimo". Aquí uno siente que esto es todo, lo que el artista expresa, es pura y exclusivamente de él. Uno se queda afuera. 
Hay infinita manifestación de talento, "La directora de escena", con la complacencia y la tolerancia pintadas en el rostro quieto y cansado. "La madre", ambas mujeres en serena quietud. También fue capaz de plasmar eso, la quietud.
Párrafo aparte para "La loca" de Giácomo Balla, impresionante negativa a ser abordada, desde su mundo loco....
La vorágine transmitida por "Velada en la Scala" de Aroldo Bonzagni, todo movimiento y color....
Tal vez, algún día se realice una muestra itinerante de estos y tantos otros, y uno de los puertos, sea el nuestro"...


sábado, 1 de marzo de 2014

LAS MAQUINAS QUE SE PIENSAN A SI MISMAS

PERT. A HILOSDEPIEDRA "MANO ROBOTICA , MENTE HUMANA"

Dice Gregory Chaitin, en un capítulo llamado "El nuevo Golem"...con respecto a la inteligencia artificial, se está logrando, solo que no nos damos cuenta. No es semejante a la inteligencia humana. Es muy difícil hablar, reconocer caras, caminar etc, para las computadoras es muy difícil. Pero ellas son buenas en otras cosas que son difíciles para nosotros: cálculos simbólicos por ejemplo. Hay un programa de Steven Wolfram, que tiene inteligencia artificial. Mi laboratorio participó en la supercomputadora que derrotó a Kasparov, no  con inteligencia humana, sino con FUERZA BRUTA, con un proyecto de ingeniería a gran escala. No se simuló la forma en que piensa un ajedrecista, sino se usaron centenares de máquinas muy veloces con conexión entre ellas: masivamente paralelas.
Yo me refería, más bien, al argumento central de Penrose en contra de la inteligencia artificial: la imposibilidad de las computadoras de hacer razonamientos sobre sí mismas.
Yo estoy en desacuerdo con Penrose, mi opinión personal es que la inteligencia artificial, no es un problema matemático teórico, sino un problema de Ingeniería. Yo pienso en el ser humano como una obra de ingeniería, muy bien adaptada para manejarse en este mundo.
Los seres humanos no fueron diseñados como una obra de arte sino que se fueron "emparchando" cada vez que surgía una emergencia.
Como un Frankestein que gradualmente se irá sofisticando, como una sucesión de injertos. Hasta que nos dimos cuenta que el monstruo es bastante inteligente.
Hay un libro de Douglas Robertson, "El Nuevo Renacimiento", donde expone su tesis acerca de que vivimos una nueva etapa de la sociedad y de la ciencia caracterizada por la incorporación en todos los niveles de la computación. Lo que separa al hombre del animal es el lenguaje.
La civilización comienza con la escritura y lectura que permiten saber y recordar más cosas.
En el Renacimiento, con la imprenta, hubo una democratización del saber, antes el libro era objeto de lujo reservado a obispos y reyes.
La Web será una inmensa biblioteca: la biblioteca universal humana. Lo más importante es la cantidad de información disponible y la posibilidad de su distribución. La computación provocará una revolución conceptual en la manera de hacer ciencia y matemática.
De: Borges y la Matemática, de Guillermo Martínez.